Vaya Resaca. Que dolor de cabeza. allá por el año 2000 de
repente todos éramos ricos, había llegado el Maná.
En los institutos los alumnos solo querían cumplir los
16. Volvían locos a los maestros y
algunos repetían frases como esta
"maestro yo quiero irme a tirar yeso que gano más dinero que usted".
Y era cierto, el chico se iba a tirar a yeso y subía nuestro fracaso escolar
Este chaval ganaba más dinero que el maestro, pero su
problema era que una parte importante de su salario no entraba en nomina, por lo cual si hubiera llegado a jubilarse sus ingresos se hubieran visto brutalmente
reducidos .
Además este joven tenia una cualificación escasísima, su
lenguaje era básico y apenas era capaz de multiplicar, por lo que tenía
dificultad para entender las medidas de prevención de riesgos laborales, lo que conllevaba una alta tasa de
siniestralidad laboral.
Pero esto era soportable, porque había empezado la fiesta, ¡
y qué fiesta!, este muchacho en solo un mes, pasaba de tener una vespino, a
escoger entre una gran gama de motos, ya que con las horas extras que cobraba
en un sobre, le daban para ello.
Además el chaval disponía
de liquidez para salir y consumir de forma compulsiva, disfrutaba de largos fines
de semana y alternaba con varias chicas. Algunos de sus amigos dada sus escasa formación
y desconocimiento sobre salud sexual, sufrían
embarazos no deseados.
Otra consecuencia de esos largas noches fue el incremento del
consumo de alcohol y drogas.
Pero nuestro amigo, sobrevivió. Siguió con su dinero negro, con sus horas en sobre y vio como su salario
aumentaba y que había cada vez mas volumen de trabajo.
Su vecino era funcionario y se quejaba de que todos los años perdían
poder adquisitivo, pero a él esto le daba igual, el vivía en una fiesta
continua, no había estudiado nada y le llovía
el dinero, hasta el límite de que un buen día, se pudo comprar su gran símbolo
de hombría, ya había alcanzado la madurez, por fin tenia coche, pero ¡ joder!, no un coche cualquiera, tenía todo un BMW, y su novia subía en el con
una sonrisa de oreja a oreja
Su pobre vecino seguía llevando aquel Citroën BX, sin aire
acondicionado y con cintas de casete.
Nuestro amigo seguía progresando y su jefe le comentaba que
ya tenía edad para casarse, que ya podía comprar cualquier casa y que podía
aumentar el tamaño de la fiesta.
Así que se acercó a la oficina donde tenía domiciliada su
nomina y pidió al director que le informara sobre las hipotecas. El pensaba en
principio en una de las casitas de dos habitaciones que estaban construyéndose
delante de casa de sus padres. Pero el director le aconsejo otra cosa.
- Hombre ¿pero cómo
vamos a parar la fiesta ahora? No, hombre no, tengo una promoción de Dúplex,
por tan solo 360.000 € que quitan el hipo, pero además podemos hacer la
tasación por encima de valor, y te
llevas otros 60.000 para que la amuebles. Y te abro un plan de pensiones que es
un chollo, y además te doy un préstamo para que tengas una boda por todo lo
alto y te vayas de viaje de novios a Puerto Príncipe.
Como comprenderéis, no podía rechazar tan suculenta oferta,
el no era tonto, llevaba tanto tiempo trabajando, tanto tiempo viendo crecer
las viviendas como si de pinos se tratara, que estaba en la absoluta certeza de
que esto era la felicidad para siempre.
Así que volvió de viaje de novios embarazado y tuvo un niño
precioso, y al año decidió ir a por la parejita igual que había visto en casa,
maravilloso.
Cuando se acabó el permiso de paternidad volvió a trabajar y vio
en la puerta de su empresa a un grupo de locos con banderitas diciendo algo
sobre un tal convenio, pero ya le explicó su jefe que esos era unos vagos y que
lo que querían era acabar con esto y dejarlo a él con resaca y sin fiesta. ¿Que
cabrones, no?
Cuando llegó el verano se fue a una bonita playa y alquiló
una casa a escasos metros del mar, con piscina y todo, pero cuál fue su
sorpresa al ver a los mismos locos de las banderitas hablando de espacios
protegidos y demás, esta vez llegó sin ayuda de su jefe a la conclusión de que
esta gentuza no quería la prosperidad.
Pasó la navidad, el invierno y volvió el verano, pero este
verano no había sobre, así que esta vez nuestro amigo veraneó con sus padres en
vez en la orilla de la playa.
En septiembre pasó algo terrible, encontró la puerta de su
empresa cerrada y todo el material abandonado. Empezó a notar cierto mareo.
Unos meses más tarde le costaba encontrar trabajo y su amigo
el director del banco, le explicó que ya no iba a seguir teniendo crédito, pero
que no se preocupara que esto era una bache. En este momento sumó al mareo las
nauseas.
Pasaron un par de años más y nuestro amigo llevaba 6 meses
sin trabajar y empezaba a cobrar el paro, ese día vomitó. 1 año después sintió
un gran dolor de cabeza, su amigo del
banco le embargaba la casa y con su mujer y sus hijos se volvía a casa de sus
padres, por el camino se dio cuenta de que le molestaba mucho la luz.
Pero nuestro amigo, no había aprendido nada, culpaba a los
locos de las banderitas, habían ahogado al empresario, ¿y que decir de los de
la playa? Por su culpa no se hacían mas viviendas, pero lo que más le dolió fue ver que su
vecino, aquel funcionario, que iba todavía con
su Citroën, con las ventanas bajadas en verano y escuchando el casete seguía
teniendo empleo. Vaya un gandul, un impresentable holgazán, seguía ganando lo
mismo, vivía en su humilde vivienda, tenía a sus niños en el colegio de siempre
y nunca había salido de España. Pero tenía trabajo, que cabrón.
Además ese maestro que ganaba menos que él, ahora pretendía
no perder ninguno de sus derechos, vaya un cerdo impresentable, ¿es que no se
da cuenta de que todos tenemos que apretarnos el citarón? Este maestro que había
declarado a hacienda hasta el último de sus ingresos.
Lo de nuestro amigo ya era un malestar general, se había
acabado la fiesta, el no era consciente de que los dueños de la discoteca se habían
ido con la caja y con el alcohol bueno, y a él solo le habían dejado el
garrafón. Dolor de cabeza, nauseas, mareos, vomito, Resaca, FIN DE FIESTA.